El Gran Presidente es un personaje: todos los presidentes argentinos en una sola voz. Estos decretos son ficción en la forma y reales en el fondo. Son dos propuestas concretas, con números y fuentes, para que cualquiera las discuta, copie o mejore.
El que saca petróleo de la Argentina paga regalías. El que usa nuestro frío para pensar, también: pero en cómputo.
Una regla vieja aplicada a un recurso nuevo. No prohíbe, no expropia, no espanta.
Las empresas de inteligencia artificial buscan lugares fríos, con viento, agua y espacio para instalar sus centros de datos. La Patagonia es uno de los mejores del mundo, y ya hay anuncios por 500 MW y hasta USD 25.000 millones. El Súper RIGI, con media sanción en Diputados, les ofrece 30 años de beneficios fiscales. Lo que falta es decidir qué queda en el país a cambio.
El Congreso ya empezó a pedirlo: el RIGI exige 20% de proveedores locales, y en el Senado se propuso que los centros de datos grandes construyan su propia infraestructura eléctrica. Brasil ya lo aprobó en el Congreso y Chile lo tiene en su plan nacional. Argentina todavía no: cómputo para el país y números públicos.
Todo centro de datos que reciba beneficios del Estado reserva entre el 2% y el 5% de su capacidad, medida en potencia y no en dólares invertidos, para los argentinos, a precio de costo: ciudadanos, universidades, científicos y startups.
La electricidad que consume sale de generación nueva y propia, preferentemente renovable, no de la red que ya usan los pueblos. Lo que sobra se inyecta al sistema. Irlanda ya lo exige a sus centros de datos.
El RIGI ya exige 20% de proveedores locales. Se suman metas escalonadas de empleo técnico argentino y formación con las universidades de la provincia anfitriona.
Energía, agua, empleo, cómputo cedido y beneficios fiscales recibidos, publicados cada año en datos abiertos.
La ventaja fiscal se suspende en proporción al incumplimiento. Es una condición del beneficio, no una sanción sobre la inversión.
Sarmiento puso una biblioteca en cada pueblo. Ahora va una inteligencia en cada bolsillo.
Bibliotecas populares, universidad gratuita, computadoras en las escuelas: cada época llevó el conocimiento a quien no podía pagarlo. Hoy la herramienta es la inteligencia artificial, y un plan de uso intensivo cuesta entre USD 100 y 200 por mes. La regalía del Decreto 001 alcanza para cerrar esa brecha sin tocar el presupuesto.
Toda persona con DNI accede sin costo a un asistente de IA, con un tope de uso justo tan alto que casi nadie lo siente.
El cómputo sale de la regalía del Decreto 001.
Un centro de datos sin modelo es una biblioteca vacía. La forma más simple: la empresa que instala sus servidores acá paga la regalía dando acceso ciudadano a su propio asistente, sea cual sea. Si alguna no lo ofrece, su parte de cómputo corre modelos abiertos instalados en suelo argentino.
Nada se usa para vigilancia, publicidad ni entrenamiento sin consentimiento. El DNI solo valida el cupo y nunca se vincula a lo que escribís.
Estudiantes, docentes, científicos, programadores y pymes acceden a un nivel intensivo por convocatoria abierta, con criterios públicos.
Millones de personas que pueden usar IA en un día, con 30.000 tokens cada una (una buena sesión de trabajo o estudio). Cielo: lo que da la regalía. Ámbar: la gente.
Estimación de orden de magnitud, no un dato. Supuestos: ~300.000 GPUs clase H100 en 500 MW (1,2 a 1,4 kW por GPU con enfriamiento). Rendimiento de inferencia entre 300 (conservador) y 2.000 (optimista) tokens por segundo por GPU, según modelo y configuración. Eso da entre ~0,4 y ~2,6 billones de tokens por día para la regalía del 5%. Un usuario típico de asistentes consume entre 15.000 y 50.000 tokens por día. El escenario conservador cuenta solo tokens generados, que son los más caros, así que subestima la capacidad real.
| Pieza | Estado |
|---|---|
| Regalías por explotar recursos (12% en hidrocarburos, Ley 17.319) | Existe desde 1967 |
| Bibliotecas populares (Ley 419, 1870) | Existe |
| RIGI (Ley 27.742), con exigencia de 20% de proveedores locales. Ningún centro de datos adherido todavía | Existe |
| Acceso a la información pública (Ley 27.275) | Existe |
| Empresas de IA que dan acceso a sus asistentes a gobiernos, docentes o estudiantes mediante acuerdos | Existe afuera |
| Modelos de IA abiertos, con licencias que permiten uso público masivo, como alternativa | Existen |
| Cómputo público gratuito para investigadores (Clementina XXI y centros universitarios, vía SNCAD) | Existe |
| Centros de datos obligados a aportar generación propia (Irlanda) y criterios de eficiencia (Singapur) | Existe afuera |
| GPUs subsidiadas por el Estado para startups e investigadores (IndiaAI Mission, EU AI Factories) | Existe afuera |
| Brasil (REDATA): beneficios a centros de datos a cambio de reservar al menos 10% del procesamiento para el mercado local (o una inversión equivalente en I+D) y usar energía renovable o de baja emisión | Aprobado en el Congreso, a sanción |
| Chile (Plan Nacional de Data Centers 2024-2030): meta de acordar con empresas internacionales acceso prioritario a cómputo para universidades y centros de investigación | Meta del plan, sin acuerdo firmado |
| Súper RIGI: 30 años de beneficios para inversiones desde USD 1.000 M en IA y centros de datos | Media sanción, cambios en el Senado |
| Stargate Argentina, 500 MW en la Patagonia | Carta de intención, sin obras |
| Regalía en cómputo, acceso ciudadano a IA, cláusula de privacidad | Propuesta |